
Si películas como esta fueran la regla en los blockbusters hollywoodienses y no la excepción, igual me pensaría ir a ver blockbusters hollywoodienses más a menudo.
"La trampa" fue concebida a servicio de Saleka (otra de las hijas de M. Night Shyamalan), y no solo las escenas del concierto están muy bien rodadas, sino que Saleka, como música, sale bien parada de todo esto. Si ya el pasado junio su hermana Ishana demostró que tenía potencial para ser una digna sucesora directa de M. Night con "Los vigilantes", Saleka aquí demuestra tener bastante talento para ser una estrella del pop al nivel de Taylor Swift, a la vez que nos demuestra a los rockeros como yo que el pop 'mainstream' no está muerto. Las dos son unas 'hijas de' de manual y eso no lo va a negar nadie, pero yo voto a favor de sus estancias en sus respectivas industrias artísticas.
Sin embargo, no os confundáis: "La trampa" tiene mucho más que ofrecer más allá de un buen concierto de Saleka. El guión es bastante intrigante, y el villano protagonista es bastante interesante y está muy bien escrito e interpretado de forma brillante por Josh Hartnett - con estos dos elementos, la película me ha mantenido constantemente en el borde del asiento, haciendo que, como espectador, me pregunte cuál será su próximo movimiento y qué hará que al final logran atraparle, si es que lo logran.
Vayan a verla.


